El barco está al fondo, a la derecha de la imagen y es considerablemente pequeño, pero el viento sopla con fuerza hacia la izquierda desde donde está situada la balsa, según la dirección de los cordajes, las velas, las ropas y los cabellos, produciendo el pensamiento de que los náufragos no van a llegar a ser rescatados.
Se produce un oxímoron entre los personajes que están tratando de llamar la atención del diminuto barco situado en el horizonte y el personaje, posiblemente más anciano, que le da la espalda. Abundan los posibles cadáveres en la zona donde los personajes están sentados o recostados, en contraposición con la zona en la que los hombres que están de pié.
Es la representación de la angustia que debieron pasar los tripulantes de la fragata “Méduse”, puesto que estuvieron trece días a la deriva ciento cuarentaisiete personas, de las cuales sobrevivieron quince.